El Arte Wayúu

El artesano wayuú ha guardado conocimientos que han pasado de una generación a otra para crear variedad de objetos de singular belleza, trabajados con diversidad de técnicas y formas que hacen de su arte un “museo viviente”, una expresión auténtica del arte indígena Colombiano, patrimonio de la humanidad. Las manos wayuú no han dejado de expresarse mediante el arte y su producto es reconocido en donde ha tenido oportunidad de mostrarse. Desde la construcción y distribución de sus peculiares comunidades o rancherías –Piichipata-, hasta el delicado tejido en cestería del sombrero, el wayuú manifiesta a través de sus colores subidos, su alegría.

Así como el pastoreo es la actividad económica más importante, la habilidad en el tejido es sinónimo de persona digna de respeto, por eso el poseer buen número de piezas tejidas es símbolo de poder y prestigio. Entre los wayuú el tejido es una labor que se ha mantenido con fuerza expresiva. Según tradición oral, la araña fue el animal que les enseño como entretejer hilos y plasmar los dibujos, así como el comején les reveló la tarea de remendar las telas. A partir de ritos especiales, la costumbre de tejer se ha mantenido conjuntamente con otras labores cotidianas como la caza, el pastoreo y la pesca.

El valor que el arte de tejer , crear y plasmar dibujos tiene entre los wayuú está determinado por la importancia que le dan sus familias o clanes desde que la adolescente es sometida al tradicional “encierro”, un lapso de tiempo en el que la joven es aislada de la comunidad para ser instruida por las mujeres mayores en las actividades más importantes que realizará como mujer dentro de la sociedad wayuú- a partir de este momento la mujer, quien a diferencia del hombre es quien más se dedica a la labor del tejido, reconoce la importancia de este dentro de su clan. El hombre por su parte, no conoce algún ritual que lo inicie en el arte del tejido, el dibujo y la cestería. Son pocos los que lo practican asiduamente. Principalmente se dedican a fabricar sombreros en cestería, llamado Womu. Así como los instrumentos utilizados para trabajar las diferentes manifestaciones artísticas.

Los tejidos de telar son la especialidad de la mujer: chichorros, hamacas, fajas, telas funerarias, trenzados a mano para elaborar cordones, tejidos de aguja para mochilas y el cosido y bordado de mantas, en ellos pone su capacidad creativa, destreza manual y gran parte del tiempo dentro de las actividades diarias más importantes.Los materiales utilizados para la elaboración de su arte eran obtenidos del medio ambiente, fibras vegetales y tinturas. Se usaban el algodón, la lana de oveja, el fique y la paja, los tejidos eran teñidos con extractos de raíces, cortezas, hojas, frutos o piedras molidas.

Este método ha sido transformado y remplazado por materiales procesados industrialmente, como hilos de algodón mercerizado, hilazas y fibras acrílicas de vivos colores. En la actualidad solo algunas fibras originales se emplean para la elaboración de ciertos objetos como sombreros de chivo y chinchorros a base de fique reciclado de costales usados.

Los wayuú aprovechan elementos de su entorno como varitas, cañas, maderos, piedras y arcilla para construir las herramientas básicas para sus labores artísticas, y pese a que sus utensilios rudimentarios, ellos le sacan la mayor utilidad gracias a su incentiva y habilidad cualidades que se ven plasmadas en la belleza y finura de sus obras artísticas.

Para elaborar hilos y cuerdas o retorcer hilos obtenidos del comercio, se utiliza el huso de madera fuerte. La mujer utiliza uno de volante y el hombre uno más fuerte y complejo que es impulsado desde un arco. Los talleres se integran a la construcción de los ranchos wayuú donde es común verlos en la enramada o la cocina. Toda mujer posee un telar habiendo más de uno en cada ranchería.